
La propuesta busca mitigar las afectaciones que la exposición continua a plataformas digitales tiene sobre la conducta, la atención y el desarrollo cognitivo de la niñez.
«Debe restringirse el uso de celulares en las escuelas, después de lo que vimos del impacto que puede tener el uso excesivo de las plataformas digitales, en el crecimiento, en la conducta, en el desarrollo cognitivo de la niña, del niño.
Es importante que en las escuelas se regrese al papel, al lápiz, a un aprendizaje que no tenga que ver con los dispositivos electrónicos y que en el recreo pues se juegue y que se promueva pues el vínculo social».
Señaló la mandataria.
Avance normativo y precedentes internacionales
La iniciativa presidencial se apoya en un cambio de postura legal que ya suma fuerza a nivel nacional e internacional:
Regulación local: En México, al menos 16 estados ya cuentan con marcos normativos o iniciativas locales diseñadas para restringir o regular la presencia de dispositivos móviles en los planteles escolares.
Presión a las tecnológicas: La presidenta hizo referencia explícita al litigio promovido por decenas de estados en Estados Unidos contra Meta (empresa matriz de Facebook e Instagram), dicho proceso derivó en un acuerdo donde la compañía aceptó pagar hasta 17,100 millones de dólares en sanciones y modificar el funcionamiento de sus algoritmos adictivos tras ser señalada de poner en riesgo la salud mental de los menores.
Con esta postura, el Ejecutivo federal busca reorientar el entorno escolar hacia métodos tradicionales de enseñanza, reducir la dependencia digital temprana y fomentar la socialización directa entre estudiantes durante los horarios de descanso.
