
Jorge Luis Pedrza Navarrete, presidente de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo (CANACO) del Valle de Toluca refirió que en lo que va de la pandemia de COVID-19 se han cerrado -solo en el Valle de Toluca- alrededor de 123 panaderías y pastelerías, de 3 mil que se tienen registradas.
“Desafortunadamente están desapareciendo las panaderías de barrio, la pandemia lo que ha provocado es que la gente no salga y por ende, los pequeños negocios se vean afectados, pero además de eso, las que quedan encarecen el precio del producto”.
Indicó que la mayor parte de los negocios que cerraron eran operados por familias completas y al no poder sostenerlo, tuvieron que bajar sus cortinas definitivamente, mientras que otras han tratado de subsistir, aun en medio de la crisis económica que se vive.
“A ciencia cierta no sabemos si alguna de estas 123 van a reabrir, ya que cuentan con grandes equipos y mantenerlos cuesta, y si aún no se recupera la economía, es poco probable que lo hagan, sin embargo, confiamos en que puedan seguir adelante para que cuenten con recursos para mantener a su familia”.
Pedrza Navarrete, aseguró que en el Valle de Toluca las pérdidas económicas en el sector cayeron en un 30 por ciento, dejando severamente lastimado a quienes se dedican a vender dicho producto.
Aunado a las pérdidas y cierres de los negocios se suma otro factor que afecta a las panaderías y pastelerías que son las extorsiones, las cuales, se han registrado de forma constante y que afecta a los empresarios.
En cuanto a los montos que les solicitan, dijo varían, es decir, que depende el sapo es la pedrada, a quien se ve que saca más dinero le llegan a pedir hasta 2 mil pesos, cuando van al dia con sus recursos.
