
Felipe Solá, en representación de la Argentina, pidió en una reunión de ministros de Iberoamérica que el acceso a las dosis contra el coronavirus sea igualitario.
El canciller Felipe Solá llevó el reclamo por la vacuna contra el coronavirus a la II Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la Conferencia Iberoamericana. Lo hizo para pedir que el reparto sea más equitativo y no se concentre en solo algunos países.
El ministro trazó un panorama con los logros y los desafíos que enfrentan nuestros países ante la pandemia y la necesidad de avanzar en innovaciones para un desarrollo sostenible, en consonancia con el lema del encuentro. De forma virtual, junto sus pares y la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, Solá aseguró que “para la Argentina innovar es antes que nada incluir, la innovación tecnológica con un fin: el pueblo adentro; no dejar a nadie atrás; incluir es generar más puestos de trabajo, modernizando los ámbitos de las producción de bienes y servicios; incluir es potenciar la capacidad personal humana y la capacidad institucional, y tener una infraestructura de servicios públicos que mejore la calidad de la salud y la educación”. Luego que el presidente Alberto Fernández manifestara la necesidad de romper con la concentración de las vacunas en pocos países, lo que obliga al Gobierno tener que realizar esfuerzos para conseguir dosis, Solá sostuvo que “el saldo negativo de la pandemia, además del dolor por los millones de fallecidos, es que ha sido injusto el acceso a la innovación tecnológica producida aceleradamente por la pandemia. El acceso igualitario, lo que algunos llevan a marcar como la liberación de patentes e insumos, ha sido desigual”. “Hay países con niveles bajísimos nivel de gente vacunada o de acceso a la primera vacuna. El Covax no ha sido la solución que esperábamos; debemos ser autocríticos, con una voluntad de mejorar esta situación; si vemos la concentración de vacunas vamos a ver una enorme injusticia y las consecuencias en términos de pobreza y aumento de enfermos y fallecidos”, añadió el Canciller.
En esa línea, Solá puso de relieve que “si no hay transferencias de tecnologías y transferencias económicas internacionales que ayuden tanto a países pobres como de renta media, va a ser muy difícil salir adelante. Lo que nos une es el dolor por la pandemia y la necesidad de salir de ella, es mucho más importante esto que aquello que nos separa”.
