
China afirmó hoy que su decisión de suspender al ingreso a ciudadanos de ocho naciones responde al alza de casos importados de Covid-19 y a las presiones sobre el mecanismo interno de prevención epidemiológica.
De acuerdo con Wang Wenbin, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, solo en octubre el país vio un incremento de 45 por ciento en los enfermos procedentes del extranjero y además registró focos locales en Qingdao (este) y Kashi (noroccidente).
Enfatizó en que con las restricciones de viaje, China busca preservar el control sobre la patología y evitar contagios entre los pasajeros internacionales.
Wang defendió la doble prueba de salud exigida antes de llegar a territorio chino, al indicar que permitirán garantizar si un individuo está realmente libre del coronavirus SARS-CoV-2 (causante de la Covid-19).
Es ese sentido, remarcó que además se pedirá a quienes se trasladen mediante conexiones un examen adicional en el país de enlace y sugirió apostar por las rutas directas en los planes de viaje al gigante asiático.
China suspendió de forma temporal el ingreso de individuos de Reino Unido, Italia, Filipinas, Rusia, India, Francia, Bélgica, Ucrania y Bangladesh, citando el empeoramiento de la pandemia de Covid-19 en esos estados.
Solo permitirá la repatriación de los connacionales varados en dichos países y sus misiones diplomáticas dejarán de emitir los certificados de salud, necesarios para abordar los aviones.
También mantendrá sin afectaciones al personal con visa oficial, de servicio y cortesía, mientras quienes enfrenten situaciones de emergencia deberán explicar sus casos en detalle ante las embajadas.
La medida se ajustará según evolucione la Covid-19 en los países afectados, pero analistas locales avizoran un endurecimiento de las restricciones si la pandemia empeora más a nivel internacional.
