
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rebajó este miércoles al 0,8 % su previsión de crecimiento para México en 2026, desde el 1,3 % estimado previamente; mientras que elevó ligeramente al 1,8 % su expectativa para 2027, frente al 1,7 % previo.
El organismo señaló que la economía mexicana mantendrá un avance moderado, apoyada principalmente por la demanda interna y el consumo privado, favorecido por el bajo desempleo, pero limitada por la incertidumbre de política económica, los aranceles comerciales y la consolidación fiscal.
«Se proyecta que la economía crezca un 0,8 % en 2026 y un 1,8 % en 2027. El crecimiento será impulsado principalmente por la demanda interna, con el consumo privado apoyado por el bajo desempleo», señala su informe de Perspectivas Económicas.
La revisión supone un deterioro de cinco puntos porcentuales para 2026 respecto de la última proyección de la OCDE, publicada en marzo, cuando anticipaba un crecimiento de 1,3 % para México y de 1,7 % para 2027.
Impacto de la desaceleración económica y factores limitantes
La OCDE explicó que, tras un crecimiento sólido al cierre de 2025, la actividad económica mexicana se debilitó con fuerza a comienzos de 2026, con una contracción trimestral del producto interno bruto (PIB) de 0,6 %, ajustada por estacionalidad.
El organismo apuntó que la debilidad fue generalizada en la industria, la agricultura y los servicios.
También advirtió que la inversión privada sigue contenida y que el consumo privado se ha moderado, en línea con una desaceleración en la creación de empleo formal.
En comercio exterior, la OCDE señaló que la demanda externa se mantiene firme en algunos sectores, como equipos de computación, pero las exportaciones automotrices continúan débiles.
