
El municipio de Aculco, fue nombrado Pueblo Mágico en 2015, lo cual, lo hace un destino turístico ya que está rodeado de montañas, peñas y cascadas, sin duda un lugar imperdible para vivir y disfrutar grandes experiencias.
Aculco tiene el privilegio de compartir uno de los cuatro Patrimonios Culturales de la Humanidad del Estado de México, el Camino Real Tierra Adentro que era utilizado como una vía importante del comercio antiguo, para transportar y comercializar plata, mercurio, trigo y maíz.
Otro sitio histórico a visitar en Aculco, son los lavaderos públicos, construidos en 1882 para uso de la comunidad que se abastecía del manantial Ojo de Agua; actualmente los lavaderos son parte de las leyendas, como la de la bruja, y crónicas del municipio que le dan una magia especial.
Quienes visitan este municipio pueden admirar la cascada de la Concepción, la cual, alcanza más de 25 metros de altura. Además, sus paredes de basalto la hacen el lugar perfecto para practicar rapel.
También está la cascada de Tixhiñu, con una caída de 15 metros de altura y cuenta con un cañón en el que los visitantes pueden realizar camping, rapel y ciclismo de montaña. Ambas cascadas son un gran espectáculo de la naturaleza.
Pero si de turismo religioso se trata, en este Pueblo Mágico se encuentra la parroquia de San Jerónimo, construida en 1540, cuya arquitectura es de estilo barroco. En el patio central se aprecia un reloj de sol que data del siglo XVIII y en la sacristía, óleos de gran valor, entre ellos “La última cena”, un lienzo de grandes dimensiones del pintor Miguel Cabrera.
También se puede recorrer el Santuario del Señor de Nenthé de arquitectura moderna; o la Capilla del Señor del Pasito con su exterior de cantera rosa del siglo XVIII.
