
Turquía seguía hoy bombardeando posiciones de combatientes kurdos en el norte de Siria para «proteger» su frontera sur, informó la prensa internacional.
«Nuestra determinación de proteger todas nuestras fronteras del sur con una zona de seguridad es hoy más fuerte que nunca», dijo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
El jefe del Estado reiteró que considera lanzar una ofensiva terrestre «cuando el momento sea oportuno», según la agencia de noticias AFP.
Los bombardeos turcos alcanzaron hoy posiciones kurdas del campo de detención Al Hol en Siria, según fuentes independientes sirias y kurdas en el lugar.
El campamento, administrado por los kurdos, alberga 50.000 personas, entre ellas familiares de supuestos yihadistas, pero también a desplazados sirios e iraquíes.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG con sede en Londres, indicó en cambio que los bombardeos tuvieron por blanco posiciones kurdas fuera del campo, pero que «sembraron el caos» en su interior.
El Gobierno turco lanzó el domingo la operación Garra-Espada, intensificando las incursiones aéreas y el fuego de artillería contra las posiciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las Unidades de Protección Popular (YPG).
Las autoridades turcas acusan a esos dos movimientos, que lo niegan, de haber ordenado el atentado que mató a seis personas e hirió a 81 el 13 de este mes en Estambul.
