
El uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas deberá reducirse de manera gradual y con la participación de toda la comunidad educativa, consideró Jenaro Martínez Reyes, secretario general del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM).
El dirigente sindical respaldó la regulación de estos dispositivos al señalar que niñas, niños y jóvenes han desarrollado una fuerte dependencia hacia los teléfonos, por lo que el proceso deberá acompañarse de orientación para estudiantes, docentes y padres de familia.
Explicó que las asambleas previstas en los planteles durante las próximas semanas permitirán informar a las familias y establecer acuerdos sobre la manera en que se aplicará la medida.
Martínez Reyes subrayó que los docentes también deberán asumir su responsabilidad y moderar el uso del celular durante las actividades escolares.
“Se tiene que predicar con el ejemplo”, sostuvo, al señalar que los estudiantes aprenden también a partir de las conductas que observan en sus maestros.
Precisó que la regulación no implica que los profesores tengan que abandonar por completo sus teléfonos, ya que existen tareas laborales en las que pueden requerirlos, pero sí consideró necesario evitar que sean una fuente de distracción durante las clases.
El secretario general del SMSEM reconoció que la medida se planteó con rapidez y que todavía no había tenido un acercamiento amplio con los maestros para conocer sus opiniones al respecto.
No obstante, consideró que disminuir el uso de celulares puede generar condiciones favorables para el aprendizaje, al reducir distractores tanto para alumnos como para profesores.
También señaló que esta regulación podría permitir recuperar actividades que anteriormente tenían mayor presencia en las aulas, como la lectoescritura, el dibujo y otros ejercicios vinculados con el desarrollo de los estudiantes.
“Creo que finalmente se verán favorecidos los niños, los jóvenes y también los maestros porque ya no tendrán tanto distractor, sobre todo en ese proceso de enseñanza”, afirmó.
Martínez Reyes insistió en que la aplicación de la medida deberá darse de manera paulatina y con información suficiente para las familias, a fin de que las nuevas reglas sean asumidas por la comunidad escolar como parte de una estrategia educativa y no solamente como una prohibición.
