
El presidente de Argentina, Javier Milei, advirtió al Reino Unido que su Gobierno no permitirá la apropiación de recursos naturales en las Islas Malvinas, en una cadena nacional emitida desde la Casa Rosada. El mandatario anunció sanciones contra las petroleras que operan en el archipiélago, la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y el envío al Congreso de un proyecto de ley para reforzar la soberanía nacional. La reacción del Gobierno británico llegó horas después, con un rechazo categórico a cualquier cuestionamiento sobre el estatus de las islas.
Milei endurece el reclamo por los recursos de Malvinas
Durante una alocución televisada de 15 minutos, Milei sostuvo que las Malvinas son argentinas «por historia y por derecho» y acusó al Reino Unido de sostener, desde 1833, una situación colonial contraria al derecho internacional. El Presidente estuvo acompañado por todo su Gabinete, además de la senadora Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El eje central del anuncio fue la explotación petrolera offshore en cercanías del archipiélago, en particular el proyecto Sea Lion, desarrollado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Según el mandatario, esa iniciativa representa un riesgo inmediato de apropiación de recursos marinos que Argentina reclama como propios.
