
México enfrenta un cambio en el comportamiento de sus visitantes internacionales: llegan menos turistas, pero quienes ingresan al país gastan más. Para Felipe Cervantes, experto en turismo, esta tendencia refleja una transformación de la oferta, en la que las experiencias y los productos de mayor valor cobran relevancia frente al modelo tradicional basado principalmente en el destino.
Durante el Encuentro de Líderes de la Industria, Cervantes expuso que, de acuerdo con las cifras que presentó, el volumen turístico registraba una disminución de 5%, mientras que los visitantes no fronterizos reportaban una caída de 6%. Sin embargo, el gasto de los turistas que llegan al país aumentó más de 8%, lo que apunta a una oportunidad para fortalecer los ingresos del sector aun cuando disminuya el número de viajeros.
El especialista atribuyó este avance principalmente a la iniciativa privada, que desarrolla nuevas experiencias y productos para motivar un mayor consumo turístico, y no exclusivamente a las acciones gubernamentales.
Más gasto por visitante, una oportunidad para el sector
Entre los datos que compartió, con corte a agosto de 2026, destacó un tráfico de 7.98 millones de turistas, una derrama de 2 mil 409 millones de dólares y un gasto promedio de 301.7 dólares, según las cifras expuestas durante su participación.
Cervantes subrayó que el gasto cambia considerablemente según el tipo de visitante y la duración de su estancia. Los excursionistas, que llegan y regresan el mismo día sin pernoctar, representan un segmento distinto del turismo que permanece varias noches y consume servicios de hospedaje, transporte y actividades recreativas.
En el caso de los cruceristas, señaló un gasto promedio de 58 dólares, mientras que para el turista fronterizo mencionó 126 dólares diarios. En contraste, el visitante que llega por vía aérea registra un gasto promedio de mil 260 dólares por persona, considerando conceptos como hotel, tarifa aérea y excursiones.
Estas diferencias muestran por qué resulta importante analizar no solamente cuántos turistas llegan, sino también cuánto gastan, cuánto tiempo permanecen y qué actividades realizan durante su visita.
El reto de atraer turismo de mayor valor
Para Cervantes, la oportunidad consiste en desarrollar productos capaces de incrementar el consumo de los visitantes y diversificar las experiencias disponibles. Esto implica que hoteles, desarrolladores, operadores turísticos y prestadores de servicios trabajen en propuestas que generen mayor valor económico para los destinos.
La tendencia abre posibilidades para el mercado inmobiliario, particularmente en proyectos hoteleros, desarrollos de usos mixtos, espacios recreativos y servicios complementarios que respondan a nuevas expectativas de los viajeros.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento del gasto no debe ocultar los problemas que afectan la llegada de turistas. Entre ellos mencionó el sargazo, que impacta la experiencia de los visitantes en destinos de playa y puede reducir el atractivo de determinadas zonas.
