
«Lo golpearon, tiene un tatuaje con el apellido Hernández por el abdomen», dice una mujer que observa como peritos levantan el cadáver de un joven asesinado en la comunidad de San Mateo Otzacatipan en Toluca.
«No es de aquí, yo creo lo vinieron a tirar en la madrugada», insiste mientras otros vecinos preguntan las características del cuerpo y la ropa que vestía el muchacho de unos 25 años que terminó junto a unas milpas.
La policía colocó un cordón de seguridad entre las calles Fray Servando Teresa de Mier e Independencia para evitar que los curiosos se acercan, algunos piden que los dejen ver para tratar de identificarlo este domingo.
Al observar las patrullas, la gente empezó a llegar pero nadie supo quién era la víctima, solo que tenía heridas a la altura de la cabeza, los restos tuvieron que ser trasladados hasta el Servicio Médico Forense.
Para las investigaciones intervino el área de homicidios de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México quienes recabaron entrevistas entre las personas, aunque todavía se desconoce el móvil del crimen.
