
Irán lanzó una advertencia sobre los cables submarinos de Internet que atraviesan el estrecho de Ormuz y planteó la posibilidad de que esta infraestructura digital se convierta en un nuevo punto de presión en su confrontación con Estados Unidos.
El general de brigada Hossein Mohebi, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), señaló que siete cables de gran importancia pasan por debajo de esta vía marítima estratégica, transportando datos de los que dependen Internet y las redes comerciales de todo el mundo.
“Se lo recordamos para que el enemigo lo sepa”, afirmó.
Más tarde, Mohebi publicó una imagen en la que aparecía un misil acompañada del mensaje: “El mundo verá lo que sucederá”.
La advertencia se produce en un contexto de crecientes amenazas por parte de Teherán contra los cables de fibra óptica, los centros de datos y las instalaciones de inteligencia artificial en la región.
Mohsen Rezaee, excomandante del CGRI y secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, ha advertido que, si se reanudan las hostilidades, la infraestructura digital de la región —valorada en 2 billones de dólares— podría quedar al alcance de Irán.
