
Al menos 68 personas murieron y decenas resultaron heridas tras la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida este miércoles cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, España.
Este accidente se produce en plena campaña electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre y meses después de que la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejara 46 fallecidos en enero.
Sobre las vías, podían verse los dos largos convoyes, uno blanco de la compañía Renfe empotrado en uno rojo de Iryo, descarrilados en parte tras el choque.
«Estamos hablando de (…) aproximadamente 64» fallecidos, indicó el presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. «Pero probablemente con tendencia a crecer aún más. Es una barbaridad», agregó.
Del centenar de heridos registrados hasta ahora, 58 estaban siendo atendidos en hospitales, informó el gobierno regional, 15 de ellos muy graves.
SERVICIOS DE EMERGENCIA TRABAJAN EN EL LUGAR DEL ACCIDENTE
En el lugar del accidente, ocurrido en una larga recta con aparente buena visibilidad, se viven escenas de caos.
El paisaje era «desolador. Horrible, había un olor a accidente, a metal», describió a la AFP Manuel Ortiz, un vecino de 49 años que estuvo toda la mañana trasladando a pasajeros que salían por su propio pie.
En la zona sobrevolaban helicópteros y había un importante despliegue de los servicios de emergencia. El Ministerio del Interior desplegó asimismo efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
Ante un posible incremento de las necesidades, el centro de transfusión de sangre de la Comunidad de Madrid hizo un llamamiento «urgente» a la donación.
El presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, se declaró «consternado» en X y se desplazará a Urda al inicio de la tarde, indicó su equipo.
Su Partido Socialista suspendió todas sus actividades de campaña durante la jornada. De su parte, el líder de la oposición de derecha y principal rival de Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, se declaró «muy preocupado».
