
Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, ratificaron este miércoles la solidez de sus relaciones bilaterales frente a las turbulencias del mundo, menos de una semana después de que Pekín recibiera también al estadounidense Donald Trump.
«Hemos sabido profundizar sin cesar la confianza política mutua y la coordinación estratégica con una perseverancia inquebrantable que ha resistido mil pruebas», le dijo Xi a su invitado, según la agencia de noticias oficial Xinhua.
Putin elogió por su lado unas relaciones a un «nivel sin precedentes», en particular en el ámbito económico, a pesar de los «factores externos desfavorables».
Ambos líderes se encontraron en un contexto de múltiples crisis que afectan directamente a sus países, como las amenazas de reanudación de las hostilidades en el Golfo, la continuación del conflicto en Ucrania o las tensiones en el comercio y el suministro de hidrocarburos.
