
El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que, entre enero y mayo de este año, el consumo de refrescos disminuyó 2.2 por ciento, principalmente entre la población infantil tras las regulaciones escolares. En tanto, el consumo de tabaco registró una reducción de 7.1 por ciento.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el funcionario destacó que la reducción en el consumo de refrescos representa un cambio relevante, pues por primera vez se observa una tendencia descendente en este indicador.
Estos resultados forman parte de la estrategia federal de prevención y promoción de estilos de vida saludables, que contempla acciones para mejorar la alimentación desde las escuelas. Entre ellas se encuentran recomendaciones sobre alimentación saludable y actividad física, así como la eliminación de la comida chatarra.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, en agosto del año pasado el consumo anual promedio de refresco por persona en México era de 166 litros. Además, datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco señalan que 14.9 millones de personas fumaban en México.
