
La ceremonia de bienvenida a Monseñor José Guadalupe Torres Campos como nuevo Obispo de Ecatepec dejó un mensaje político que no pasó desapercibido: la ausencia de los diputados federales y locales de Ecatepec pertenecientes a la alianza Morena-PT-Verde, mientras que sí hicieron acto de presencia el senador Higinio Martínez Miranda y el diputado local Octavio Martínez Vargas.
La situación abrió cuestionamientos sobre la organización del evento encabezado por el gobierno municipal. ¿Se trató de un error de protocolo? ¿Alguien decidió excluir a los legisladores? ¿O fue una decisión política tomada desde el propio Ayuntamiento?
Las interrogantes recaen sobre la administración de la alcaldesa Azucena Cisneros Coss, así como en el secretario del Ayuntamiento, Faustino de la Cruz Pérez, y la directora de Gobierno, Araceli Cano, áreas responsables de la coordinación política e institucional del municipio.
La ausencia de los representantes populares de la propia coalición gobernante contrastó con el discurso de unidad que Morena y sus aliados han sostenido de manera reiterada. En un acto de carácter institucional, donde se esperaba la presencia de los distintos niveles de representación política, la selección de invitados terminó alimentando las versiones de que persisten diferencias entre los distintos grupos que integran la Cuarta Transformación en Ecatepec.
Analistas políticos consideran que, en eventos de esta naturaleza, el protocolo suele cuidar la inclusión de los actores con representación popular, por lo que la falta de convocatoria a los diputados locales y federales del municipio difícilmente pasa inadvertida.
Más allá de una posible omisión administrativa, el episodio vuelve a poner sobre la mesa las disputas internas que desde hace tiempo se comentan al interior de Morena en Ecatepec, donde distintos liderazgos mantienen diferencias pese al discurso público de cohesión.
Hasta el momento, el gobierno municipal no ha ofrecido una explicación sobre la ausencia de los legisladores de la coalición Morena-PT-Verde ni ha precisado si existió una lista restringida de invitados para la recepción del nuevo Obispo.
Lo ocurrido dejó una lectura política clara: mientras el discurso oficial insiste en la unidad de la Cuarta Transformación, los hechos continúan evidenciando que las divisiones internas siguen presentes y se reflejan incluso en actos institucionales de gran relevancia para el municipio.
