
En poco más de una década, la extorsión aumentó 65%. Este delito no solo afecta a quienes reciben amenazas o deben pagar cuotas, también incrementa los costos de los negocios y puede reflejarse en los precios que pagamos por productos y servicios, apunta México Evalúa al analizar el comportamiento de la extorsión por regiones económicas de 2015 a 2026 (enero-septiembre), en el que tres regiones estratégicas para la manufactura, el comercio y el T-MEC (Centro, Bajío–Occidente y Norte) concentran el 85% de las víctimas de extorsión registradas en el país.
El delito se desplazó hacia entidades no priorizadas originalmente dentro de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y se concentra a nivel municipal: solo 42 municipios (menos del 6% de los que registran el delito) reúnen la mitad de las víctimas nacionales, añade el estudio.
Entre 2015 (año en que iniciaron los registros) y 2026, la tasa nacional de víctimas de extorsión por cada 100 mil habitantes creció 65%, al pasar de 3.9 a 6.4 durante el periodo enero-septiembre de ambos años. En contraste con la reducción registrada en el homicidio doloso, cuya tasa nacional cayó 31.3% entre 2025 y 2026, la extorsión no ha mostrado una tendencia descendente sostenida, abunda México Evalúa.
Los delitos de coerción y extracción de rentas se comportan de modo independiente a la violencia letal. A nivel geográfico, el fenómeno presenta una clara concentración en corredores productivos: el Centro Metropolitano (8.1 víctimas por cada 100 mil habitantes), el Norte Industrial (7.7) y el Bajío–Occidente (7.5) aglutinan el 85% de las víctimas del país, a pesar de albergar al 69% de la población.
Si bien en las ocho entidades priorizadas en 2025 por la Estrategia Nacional contra la Extorsión (ENCE) las víctimas disminuyeron 13% entre 2025 y 2026, en el resto del país aumentaron 30%. Actualmente, seis de las nueve entidades con las tasas más altas (Morelos, Zacatecas, Colima, Querétaro, Baja California Sur y Tabasco) no forman parte de esa lista prioritaria, se precisa.
Durante 2026, 729 municipios registraron al menos un caso de extorsión, pero únicamente 42 de ellos concentran el 50% de las víctimas. La intensidad del delito suele ser mayor en municipios periféricos y corredores industriales (como el eje Irapuato–Salamanca–Celaya o el oriente de Morelos) que en las principales ciudades de cada estado.
