
La Cumbre del Clima organizada por Estados Unidos cerró este viernes con redoblados compromisos internacionales y el dibujo de un futuro en el que se generarán millones de empleos, muchos de ellos en sectores “aún no imaginados” como la “islas de energía” para frenar el calentamiento global.
“Habrá gente trabajando en campos que aún no hemos imaginado en granjas y fábricas, en laboratorios y universidades”, subrayó el presidente estadounidense, Joe Biden, en su intervención de este viernes, al destacar la “oportunidad” que se abre para crear “millones de empleos bien pagados” en todo el mundo.
A su vez, Bill Gates, cofundador de Microsoft, advirtió que las tecnologías que “se usan hoy no permitirán alcanzar los ambiciosos objetivos” de reducción de los gases de efecto invernadero, por lo que será necesaria una “enorme inversión conjunta” del sector público y el privado.
“No habrá un político, da igual lo demagogo o capaz que sea, que vaya a cambiar el modo como los mercados se están moviendo” hacia una economía sostenible y verde, dijo John Kerry, enviado especial del clima de Biden.
Durante la cumbre, celebrada virtualmente por la pandemia, los 40 líderes mundiales invitados hablaron de sus metas de acelerar los planes de reducir las emisiones y avanzar hacia una economía verde y sostenible.
Biden aplaudió la disposición mostrada por todos los asistentes, y citó como ejemplo las palabras del presidente ruso, Vladimir Putin. “El presidente Putin y yo tenemos nuestros desacuerdos, pero está hablando de cómo capturar carbono del espacio. Tiene todo el sentido: por mucho que el presidente Rusia y yo no estemos de acuerdo, esas dos grandes naciones pueden cooperar para lograr soluciones”.
Algunos de los grandes emisores, como EE. UU. y Japón, anunciaron el jueves nuevas metas para recortar sus emisiones y alcanzar la neutralidad climática en 2050, que también ha asumido la Unión Europea (UE) y a las que han prometido acercarse otras potencias como China y Rusia.
