
La actuación de 17 elementos de la Policía de Jalisco se encuentra bajo investigación por presuntas irregularidades en el uso de la fuerza durante una manifestación por la calidad del agua en Guadalajara, realizada el pasado 11 de octubre.
El secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández, informó que los agentes fueron identificados mediante la revisión de más de 200 videos de los enfrentamientos entre manifestantes y policías antimotines. Los uniformados fueron citados ante el área de Asuntos Internos para rendir su declaración.
La movilización comenzó en las inmediaciones de la Glorieta Minerva y se dirigió hacia Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro. Durante el recorrido se registraron momentos de tensión, en los que los cuerpos de seguridad utilizaron gas lacrimógeno, cañones de agua y dispositivos aturdidores para intervenir ante los inconformes.
Tras los hechos, la Secretaría de Seguridad abrió expedientes administrativos para esclarecer la actuación de los elementos y determinar si incurrieron en violaciones a los protocolos establecidos para la atención de protestas. Hernández señaló que las posibles responsabilidades serán analizadas de manera individual.
Las sanciones dependerán de los resultados de las investigaciones y podrían ir desde una amonestación hasta la separación definitiva del cargo. El funcionario reconoció que algunos policías pudieron apartarse de los lineamientos institucionales, por lo que se revisará cada intervención.
Mientras continúan las comparecencias y el análisis de las pruebas, la dependencia deberá determinar si existió un uso desproporcionado de la fuerza durante el operativo.
La protesta tuvo como motivo las denuncias de habitantes de Guadalajara por la calidad del agua que llega a sus hogares, una problemática que llevó a cientos de personas a salir a las calles para exigir una solución a las autoridades.
