
El Festival Cultural Quimera, que durante años buscó colocarse como uno de los principales encuentros artísticos del Estado de México, parece ir de mal en peor. Para su edición 2026, el Ayuntamiento de Metepec no sólo redujo su duración a seis días, sino que presentó una cartelera que, por los nombres anunciados, luce modesta frente a la dimensión que el propio gobierno municipal presume para este encuentro.
Del 13 al 18 de octubre, Metepec recibirá a artistas como Emanuel, Carlos Macías, Carlos Cuevas, Enrique Guzmán y Los Teen Tops, además de espectáculos de danza, teatro y exposiciones.
El problema no es únicamente la reducción de días, sino la percepción de que Quimera perdió fuerza, convocatoria y capacidad para presentar una programación a la altura de un festival que pretende ser referente cultural estatal.
El presidente municipal, Fernando Flores Fernández, reconoció que esta edición será más corta y argumentó que la decisión responde a una estrategia para ahorrar recursos y destinarlos a obras y servicios.
El alcalde incluso señaló que prefiere utilizar el dinero para tapar baches, instalar luminarias y fortalecer servicios de salud antes que ampliar el festival.
Sin embargo, la explicación deja una pregunta sobre la mesa: ¿por qué un festival que se presenta como uno de los más importantes del Estado termina ofreciendo una edición cada vez más reducida?
Flores Fernández aseguró que será una Quimera “pequeña pero espectacular”, aunque la cartelera presentada difícilmente genera la expectativa que en otros años acompañaba al festival.
La apuesta musical del Ayuntamiento se concentra principalmente en intérpretes con una larga trayectoria, como Emanuel, Carlos Cuevas y Enrique Guzmán, además de Los Teen Tops y Carlos Macías.
La propia presentación dejó en evidencia que el festival busca sostenerse más en el prestigio de artistas conocidos que en una propuesta renovada y ambiciosa.
Y mientras Quimera se reduce, Toluca prepara el Festival del Alfeñique con una apuesta mucho más fuerte, buscando convertir sus actividades en un atractivo cultural y turístico de mayor alcance.
El contraste resulta inevitable. Mientras Metepec justifica la reducción de Quimera con el argumento de cuidar el gasto público, el Festival del Alfeñique de Toluca se perfila como una celebración que “echará la casa por la ventana”, con una programación mucho más amplia y una estrategia para atraer visitantes y proyectar al municipio.
Quimera, en cambio, llega a 2026 con menos días y una cartelera que para muchos podría resultar insuficiente para un festival que alguna vez buscó convertirse en referente cultural.
El Ayuntamiento de Metepec insiste en que la cultura es parte de la identidad municipal. Pero si esa identidad se quiere proyectar hacia afuera, la pregunta es si basta con hacer un festival más pequeño, con menos días y una cartelera que luce limitada frente a la competencia regional.
La edición 2026 tendrá que demostrar en las calles si la promesa de Flores Fernández de una Quimera “pequeña pero espectacular” se cumple, o si el festival que alguna vez quiso ser referente terminó perdiendo brillo frente a celebraciones como el Alfeñique.
