
Israel e Irán anunciaron el lunes 8 de junio de 2026 que habían puesto fin a las hostilidades entre ambos, después de haberse atacado directamente por primera vez desde el inicio de un frágil alto el fuego en la guerra en Oriente Medio.
Después de semanas de negociaciones para intentar poner fin al conflicto, la región se incendió nuevamente a raíz de un bombardeo israelí sobre los suburbios de Beirut el domingo, al que Irán respondió con una salva de misiles.
El ejército israelí lanzó ataques contra varias ciudades iraníes, entre ellas Teherán, y apuntó contra sistemas de defensa y un complejo petroquímico.
Este lunes, el mando de las fuerzas armadas iraníes afirmó haber «infligido una respuesta contundente» a Israel y anunció «el cese de la operación».
Claves del impacto militar bilateral
Sin embargo, advirtió que, «si continúan los actos de agresión y hostilidad, incluido en el sur de Líbano, se adoptarán medidas mucho más severas y contundentes que las anteriores».
Más tarde, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que «las hostilidades en este frente cesaron».
«Tras los golpes que asestamos al régimen terrorista de Teherán, este dejó de atacarnos», afirmó el mandatario, quien añadió que si Irán «comete el error de reanudar sus ataques», Israel respondería «con toda la fuerza».
