
La organización Human Rights Watch (HRW) denunció que más de 18 mil personas de nacionalidades como cubana, venezolana, haitiana y nicaragüense fueron deportadas desde Estados Unidos a México entre enero de 2025 y marzo de 2026, presuntamente sin acceso a defensa legal adecuada y bajo condiciones que vulneraron sus derechos básicos.
En su informe titulado “Casting Us Aside to Die”, la organización señala que alrededor de 13 mil de estos migrantes fueron trasladados a territorio mexicano mediante acuerdos bilaterales, aun cuando no eran originarios del país.
De acuerdo con el documento, los ciudadanos cubanos constituyen el grupo más numeroso, con más de 4 mil 300 casos registrados en el periodo analizado.
HRW basó sus hallazgos en 53 entrevistas realizadas en ciudades como Tapachula, Chiapas, y Villahermosa, Tabasco, entre febrero y abril de 2026, donde los migrantes relataron haber permanecido incomunicados, sin acceso pleno a abogados o familiares durante su detención en Estados Unidos.
El informe también advierte que varias de las personas deportadas residían desde hace años en Estados Unidos, algunas desde la infancia, y contaban con procesos migratorios o solicitudes de regularización en curso.
Asimismo, la organización documentó condiciones de detención severas en centros migratorios estadounidenses, como hacinamiento, bajas temperaturas, escasez de alimentos y falta de atención médica.
Tras su llegada a México, los migrantes quedan en una situación de “limbo migratorio”, sin documentos ni recursos, lo que dificulta su acceso a empleo, vivienda y servicios básicos, mientras intentan iniciar trámites de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
