
A nivel mundial, aproximadamente 25 por ciento de la población presenta algún tipo de hipersensibilidad, la cual puede ser desde una irritación menor hasta una reacción severa como la anafilaxis o shock anafiláctico, que entre sus efectos incluyen dificultad para respirar, hinchazón en la garganta y mareos, de acuerdo con datos de Organización Mundial de la Alergia.
Mientras que en México, la cifra de personas que padecen algún tipo de alergia es de 40 por ciento. Este padecimiento es considerado como una reacción extrema a sustancias generalmente no dañinas para la salud que se denominan alérgenos, dichos alérgenos pueden ingresar al organismo por diferentes conductos, como el aparato digestivo, el respiratorio, por la piel mediante contacto o cuando la traspasan.
La anafilaxia es una reacción alérgica multisistémica generalizada y de rápida evolución que, debido a su acelerada progresión, puede provocar un colapso en el sistema respiratorio.
“Una vez que el sistema inmune identifica sustancias extrañas su primera reacción es intentar neutralizarlas. Esta situación provoca una serie de respuestas físicas, secretando diferentes químicos que propician la aparición de síntomas producto de la inflamación como pueden ser: escurrimiento o irritación nasal, irritación o comezón en ojos, alguna reacción pulmonar, gastrointestinal o en la piel como son ronchas y enrojecimiento”, comentó la doctora Cynthia Vega, vocera oficial de PiSA Farmacéutica.
“El cuadro clínico de la anafilaxia suele iniciar como una reacción alérgica leve, pero distinguiéndose con la aparición de complicaciones respiratorias al manifestar una sensación de plenitud o un ‘nudo en la garganta’, el carraspeo persistente o la dificultad para respirar, ronquea, sibilancias y estridor, síntomas que deben tratarse de forma inmediata e intensiva”, indicó la especialista.
La anafilaxia a menudo se diagnostica erróneamente o no se diagnostica, generando repercusiones negativas en la salud de las personas que reciben diagnóstico tardío o incompleto. Se estima que su prevalencia a lo largo de la vida de la población mundial es del 1 al 3 por ciento, aunque esta cifra va en incremento.
“Si una persona presenta síntomas de alergia debe acudir a un especialista que en este caso es el alergólogo, o también llamado Inmunólogo Clínico para que, mediante una serie de pruebas cutáneas o análisis de sangre, determine las causas que desencadenan los malestares y diagnostique el tipo de alergia que padece. A partir de este diagnóstico, una de las maneras más efectivas de prevenir la anafilaxia es evitar las sustancias provocan la reacción alérgica y siempre tener de manera cercana un kit de emergencia con el tratamiento indicado por los especialistas médicos”, concluyó la experta.
