
La justicia familiar atraviesa una problemática estructural derivada de años de rezago, insuficiencia de personal y una asignación presupuestal históricamente menor en comparación con el sistema de justicia penal, a pesar de tratarse de una de las áreas más sensibles para la sociedad.
Asi lo expresó en entrevista el presidente magistrado del Poder Judicial del Estado de México, Héctor Macedo García, quien agregó que los principales problemas se reflejan en el diferimiento de audiencias, la falta de peritos especializados y la complejidad de los asuntos familiares, situaciones que impactan directamente en las personas involucradas en conflictos legales relacionados con su entorno familiar.
El magistrado presidente subrayó que la justicia familiar debe entenderse como una justicia de carácter social, cuyo objetivo no es generar vencedores o vencidos, sino contribuir a la recomposición del tejido social mediante resoluciones oportunas y humanas.
«Tras la reforma penal de 2011, el sistema de justicia penal recibió una mayor inyección de recursos, mientras que la justicia familiar no contó con un respaldo presupuestal equivalente durante la implementación del Código Nacional, lo que generó un desfase operativo que actualmente se busca atender», indicó.
Como respuesta a este escenario, informó que el Poder Judicial trabaja en un plan integral de fortalecimiento de la justicia familiar, alineado con su Plan de Desarrollo, el cual contempla la contratación de más personal, la apertura de nuevos juzgados, la rehabilitación de espacios físicos y la consolidación de un sistema integral que articule a las distintas áreas judiciales.
Macedo García señaló que el incremento presupuestal aprobado para el presente ejercicio se destinará principalmente al fortalecimiento del capítulo de servicios personales, al reconocer que el Congreso del Estado avaló la necesidad de ampliar la plantilla laboral ante las cargas de trabajo acumuladas.
En relación con los señalamientos de juezas sobre jornadas laborales extensas y afectaciones a la salud, aclaró que dichas condiciones no son consecuencia directa de la reciente reforma judicial, sino de esquemas de operación previamente establecidos, aunque aseguró que se revisan mecanismos para mejorar la atención mediante capacitación y apoyo adicional de personal.
Finalmente, precisó que la carga de trabajo en los juzgados no debe evaluarse únicamente por el número de expedientes, sino por la complejidad de los casos, las dinámicas sociales de cada región y los horarios de atención, variables que difieren entre municipios del Valle de Toluca y la zona metropolitana.
Cabe mencionar que con dicho diagnóstico, el Poder Judicial del Estado de México busca avanzar hacia un modelo de justicia familiar más eficiente, sensible y cercano a las necesidades de la ciudadanía.
