
Durante la sesión del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), se dio a conocer el diagnóstico “Seguras”, un estudio que advierte que el acoso y la violencia sexual continúan siendo una de las principales problemáticas que enfrentan las mujeres dentro de los complejos industriales del Valle de Toluca.
La información fue dada a conocer por Yuri Castañeda, responsable del proyecto, quien explicó que el análisis permitió identificar diversas formas de violencia que se ejercen dentro de los centros de trabajo, que van desde agresiones verbales y digitales hasta casos de tocamientos no consentidos, empujones, jaloneos e incluso golpes.
El diagnóstico analiza la percepción y las experiencias de violencia que viven las trabajadoras no solo en el ámbito laboral, sino también en el entorno doméstico y en el espacio público, a partir de testimonios y encuestas aplicadas a mujeres que laboran en distintos complejos industriales de la región.
De acuerdo con los resultados, las agresiones pueden presentarse en distintos niveles de la estructura laboral, ya que pueden provenir tanto de jefes o superiores como de subordinados o incluso entre compañeros del mismo nivel jerárquico.
Entre la información emitida destaca que 10.8 por ciento de las participantes reportó haber sido víctima de violencia digital, mientras que un porcentaje menor señaló haber enfrentado presiones o forzamientos relacionados con relaciones sexuales dentro del contexto laboral, situación que fue considerada como un foco rojo que requiere atención inmediata.
El estudio también advierte que la violencia que enfrentan muchas mujeres no se limita al espacio laboral.
En el ámbito doméstico predominan agresiones físicas y psicológicas que terminan impactando su desempeño laboral, su estabilidad económica y el bienestar de sus familias.
Ante este panorama, las organizaciones que impulsaron el diagnóstico —el Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México y el Patronato de Empresarios del Estado de México— plantearon diversas estrategias para prevenir y atender la violencia en los centros de trabajo.
Entre las propuestas destacan la capacitación y sensibilización del personal, así como la implementación de protocolos claros para la atención de casos de violencia dentro de las empresas.
Uno de los puntos centrales fue fortalecer los canales de denuncia, ya que muchas trabajadoras optan por no reportar las agresiones por temor a represalias o a perder su empleo.
Por ello, se propone que estos mecanismos garanticen confidencialidad y permitan canalizar adecuadamente los casos hacia instancias de atención y justicia.
Asimismo, el proyecto plantea la creación de redes internas de apoyo entre mujeres dentro de las empresas, con el objetivo de generar acompañamiento en casos de violencia, identificar liderazgos femeninos y fortalecer la permanencia de las trabajadoras en los espacios laborales.
Los responsables del diagnóstico señalaron que promover entornos laborales seguros no solo tiene un impacto social, sino también empresarial, ya que mejora el clima organizacional, reduce el ausentismo, favorece la retención de talento y fortalece la productividad.
Finalmente, se hizo un llamado a que empresas, gobierno y sociedad civil trabajen de manera coordinada para implementar las acciones planteadas y avanzar en la construcción de espacios laborales más seguros para las mujeres en el Valle de Toluca.
