
«El Gobierno del Estado de México impulsa un modelo alternativo de ‘panteones verdes’ como opción sustentable frente a la saturación de cementerios en la entidad, donde en promedio más del 85 por ciento de los espacios ya se encuentran ocupados», así lo expresó, Alhely Rubio Arronis, titular de la Secretaría del Medio Ambiente.
En entrevista, la funcionaria explicó que el nuevo esquema contempla procedimientos que integran el cuerpo humano a un ecosistema, lo que reduce costos adicionales en comparación con los métodos tradicionales.
Señaló que, al considerarse parte de un organismo integral que se reinserta en la naturaleza, este modelo elimina gastos extra asociados a prácticas físicas convencionales.
Asimiamo detalló que otra vía para abaratar costos es el mecanismo de conservación. Mientras que un panteón tradicional se mantiene a través del pago del predial, la propuesta plantea la creación de fondos destinados a la conservación de bosques, bajo una perspectiva ambiental sostenible.
Rubio Arronis subrayó que la implementación será paulatina y estrictamente opcional. “No son imposiciones”, afirmó, al precisar que se respetarán en todo momento los usos, costumbres, religiones y tradiciones de la población mexiquense.
Indicó que, así como en su momento la incineración se incorporó como alternativa, ahora los panteones verdes representan una opción adicional para quienes priorizan el cuidado ambiental y la reducción de costos.
La secretaria expuso que actualmente el Estado de México cuenta con más de tres mil panteones, muchos de ellos ubicados en el Oriente, Valle de México y Valle de Toluca, donde la ocupación supera el 85 por ciento y, en el mejor de los escenarios, sólo entre 16 y 20 por ciento de espacios permanecen disponibles.
Ante este panorama, sostuvo que es necesario abrir nuevas alternativas viables y amigables con el medio ambiente, especialmente frente a la crisis de disponibilidad de espacios y al alto costo que representa para los ayuntamientos la creación de nuevos cementerios tradicionales.
Como referencia, mencionó el caso de Puebla, donde coexisten distintos modelos: el tradicional; áreas de incineración con urnas pequeñas; esquemas de composta con árboles; y procesos mediante agua, en los que las cenizas se integran al entorno en espacios denominados “de paz”.
Finalmente, señaló que, aunque la reforma implicará adecuaciones en la ley orgánica municipal por tratarse de una competencia de los ayuntamientos, el objetivo central es priorizar los beneficios ambientales y ofrecer a la sociedad opciones acordes con la realidad actual de saturación en los panteones del estado.
