
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que se encuentra investigando reportes sobre el posible uso de fósforo en ataques atribuidos a Israel en territorio del Líbano, declaró en Beirut el representante del organismo, el doctor Abdinasir Abubakar.
Durante una rueda de prensa, el funcionario explicó que la organización ya comenzó a recopilar información y a contactar centros médicos para verificar si existen pacientes con lesiones compatibles con la exposición a este tipo de sustancia.
“Hemos recibido estos reportes y nos hemos puesto en contacto con los hospitales. Por ahora no hay información que confirme heridos por fósforo u otros químicos, pero seguimos investigando y vigilando de cerca la situación”, señaló Abubakar.
El representante de la OMS también indicó que habitantes de algunas zonas donde se habrían registrado estos ataques recibieron órdenes de evacuación, aunque no todos los residentes abandonaron sus viviendas.
Según explicó, esta situación podría aumentar el riesgo de exposición al fósforo blanco para quienes permanecen en esas áreas, por lo que el organismo internacional mantiene seguimiento permanente de posibles casos.
Denuncias sobre el uso de fósforo
Las sospechas surgieron luego de que el pasado 6 de marzo una fuente militar libanesa denunciara a la agencia Sputnik que la Fuerza Aérea israelí habría empleado municiones de fósforo en ataques realizados en el sur del país.
A esa acusación se sumó la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), que aseguró haber confirmado el uso de proyectiles con fósforo por parte del Ejército israelí en esa zona.
Escalada del conflicto en la región
El aumento de la violencia ocurre en medio de una fuerte escalada regional iniciada el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán. La ofensiva se produjo poco después de concluir una ronda de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní en Ginebra.
Posteriormente, el movimiento chií libanés Hezbolá anunció que continuaría su resistencia contra Israel tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, fallecido durante los bombardeos estadounidenses e israelíes.
En respuesta, las Fuerzas de Defensa de Israel intensificaron los ataques contra posiciones de Hezbolá en diferentes puntos del Líbano e iniciaron el 3 de marzo una operación terrestre en el sur del país.
De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, los bombardeos israelíes han dejado al menos 486 muertos y 1.313 personas heridas hasta el momento.
