
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes 26 de enero, el ministro Hugo Aguilar ofreció detalles sobre el origen de la compra y la decisión de dar marcha atrás.
“Austeridad no es un acto simbólico”, expresó, al subrayar que la Corte actúa con autonomía y sin responder a intereses políticos.
El presidente de la SCJN recordó que desde agosto de 2010 existe una política institucional que contempla el uso de vehículos de seguridad, incluidos blindados, para los ministros.
Precisó que al 1 de septiembre de 2025 se contaba con un total de 43 unidades, aunque solo 39 fueron recibidas por la actual integración del tribunal, ya que cuatro fueron vendidas a ministros salientes como parte de sus acuerdos de retiro.
De acuerdo con su explicación, el estado mecánico de la flotilla heredada era deficiente. Se trataba de 30 Suburban y nueve camionetas Jeep, modelos 2019, 2020 y 2021, que presentaban deterioro avanzado.
Los ministros descartaron el uso de las Suburban por considerarlas ostentosas y optaron inicialmente por las Jeep.
No obstante, en un periodo de cuatro meses, varias de estas unidades comenzaron a presentar fallas graves: problemas para encender, vehículos que quedaron varados, afectaciones derivadas del peso del blindaje, algunos ya caducados, así como desperfectos en el motor y el sistema de tracción. Este diagnóstico encendió alertas sobre riesgos operativos.
