
Un fenómeno meteorológico inédito mantiene en vilo a Reino Unido, en especial su capital Londres, desde que comenzó el año 2026. Hace más de cuarenta días que las precipitaciones no cesan en amplias zonas del país, con especial intensidad en el suroeste de Inglaterra y en Escocia, donde los registros históricos de acumulación de agua ya han sido superados. Las imágenes de calles anegadas, cielos plomizos y paisajes saturados recorren todos los portales de noticias británicos y redes sociales. Es una situación climática sin precedentes en las últimas décadas.
El Servicio Meteorológico del Reino Unido ha emitido alertas amarillas que se extienden durante este fin de semana, y anticipó que las lluvias continuarán al menos por varios días más. En Gales, por ejemplo, el sol no asoma desde hace dos semanas y el manto nuboso se ha convertido en una constante que desdibuja el paso de los días. Las autoridades monitorean la evolución de los caudales de los ríos y el estado de los suelos, aunque hasta el momento no se han reportado situaciones graves vinculadas a inundaciones o deslizamientos de tierra.
Pese a la ausencia de daños mayores, la persistencia del mal tiempo genera preocupación en una región acostumbrada a la humedad pero no a una prolongación tan extrema de las precipitaciones. Los especialistas advierten que el fenómeno podría extenderse y recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales. Mientras tanto, los británicos enfrentan un comienzo de año gris y lluvioso que desafía incluso la famosa proverbial llovizna londinense.
