
La creciente demanda mundial de medicamentos para la pérdida de peso basados en agonistas del receptor GLP-1, fármacos que regulan el apetito y la glucosa, ha impulsado un aumento de versiones falsificadas que ya circulan en casi 60 países, incluido México, alertan expertos y organismos internacionales.
Cofepris alerta sobre riesgos y automedicación
Estudios recientes y reportes de la Organización Mundial de la Salud documentan la expansión de estos productos irregulares, una tendencia que, según especialistas, podría intensificarse con el vencimiento de patentes y la entrada de versiones genéricas en mercados como México, India, Turquía y Brasil.
“El acceso se ampliará rápidamente, pero también implicará un auge sin precedentes de productos falsos”.
Advirtió en entrevista con EFE Hagen Weiss, director de la firma de verificación CellX, quien alertó de que “en unas semanas, casi el 40 % de la población mundial tendrá acceso a versiones genéricas legítimas”.
Además de los riesgos por fraude, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de México ha advertido sobre los peligros de la automedicación con agonistas GLP-1 fuera de supervisión médica.
La autoridad sanitaria ha subrayado que el uso no controlado de semaglutida y liraglutida —principios activos de estos fármacos— puede provocar náuseas, vómitos, diarrea, daño renal, mareos o taquicardia, entre otros efectos adversos.
Además, ha señalado que algunos reportes internacionales mencionan posibles asociaciones con depresión e ideas suicidas, aunque hasta ahora no hay evidencia concluyente de causalidad.
Mercado ilegal y riesgos sanitarios en México
Es por ello que la Cofepris ha enfatizado que estos medicamentos deben ser prescritos y monitoreados por un médico especializado y que su promoción en redes sociales o en canales no oficiales aumenta los riesgos para la salud.
La alta demanda y los precios elevados han favorecido la aparición de mercados ilegales que ofrecen versiones más económicas, con precios que pueden oscilar entre 200 y 500 pesos (11 a 28 dólares), frente a 3.000-4.000 pesos (169-225 dólares) de los originales, especialmente en internet, gimnasios o zonas turísticas.
De hecho, algunos lotes fraudulentos se han encontrado con insulina no declarada o contaminantes bacterianos, lo que podría causar hipoglucemias severas, infecciones graves o sepsis.
