
La presencia de varios ejemplares de Cacomixtle muertos en el Parque El Calvario encendió la alerta entre vecinos y ambientalistas, quienes denunciaron un posible caso de envenenamiento que pone en riesgo tanto a la fauna silvestre como a las personas que acuden a este espacio público.
De acuerdo con Erick Roa, presidente de la organización civil Eco Urban, en los últimos días habitantes de la zona reportaron el hallazgo de animales sin vida dentro del parque.
Tras realizar recorridos en el área, localizaron al menos cinco ejemplares con claros indicios de haber sido envenenados.
Dijo que, según versiones de algunos vecinos, un hombre habría sido visto colocando comida con veneno —presuntamente salchichas mezcladas con veneno para ratas— dentro del parque, incluso a plena luz del día.
Sin embargo, quienes lo identificaron prefirieron no revelar su nombre por temor a represalias, al señalar que se trata de una persona violenta que vive en la zona.
“Cuando una comunidad tiene miedo de denunciar un delito, el problema deja de ser solo ambiental y se convierte también en un tema de seguridad”, señaló.
Además de los cacomixtles, también fue encontrado el cuerpo de un gato con indicios de envenenamiento, lo que incrementa la preocupación entre vecinos, pues el uso de veneno en un parque público representa un riesgo para mascotas, niños y familias que diariamente transitan por el lugar.
De igual forma indicó que ya se presentó una denuncia formal ante la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) y que existe una audiencia programada con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para dar seguimiento al caso.
El activista explicó que el cacomixtle es una especie nativa de México que no representa peligro para las personas y cumple una función fundamental en el equilibrio del ecosistema urbano, ya que ayuda a controlar plagas como roedores, insectos y cucarachas.
“Donde hay cacomixtles existe equilibrio; donde desaparecen comienzan a proliferar las plagas”, advirtió.
Cabe mencionar, que los vecinos también denunciaron que el parque presenta problemas de vigilancia y falta de control en los accesos, además de reportes sobre presuntos rituales donde se han encontrado restos de animales.
Aunque hay rondines policiacos nocturnos, los habitantes señalan que durante el día prácticamente no existe supervisión.Ante esta situación, la organización y vecinos solicitaron la instalación de cámaras de vigilancia, el uso de drones para monitoreo, así como rondines de seguridad durante el día.
También plantearon la creación de protocolos de protección para fauna urbana y la conformación de corredores ambientales que conecten áreas verdes de la ciudad.Entre los espacios propuestos para integrar estos corredores se encuentran el parque El Calvario, Ciudad Universitaria UAEMéx, el Parque Sierra Morelos y la Alameda 2000, donde también se han registrado avistamientos de fauna silvestre.
Finalmente, el ambientalistas advirtieron que permitir este tipo de prácticas puede tener consecuencias graves para la ciudad.
