
Una veintena de congresistas estadounidenses ha reclamado al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que interceda para que el reciente asesinato en México de dos sacerdotes jesuitas no quede impune.
El grupo insta a la Administración a trabajar en estrecha colaboración con el gobierno mexicano para que se haga justicia y para implementar políticas con las que poner fin «a la crisis de violencia que azota al pueblo mexicano».
Su carta, difundida este jueves, considera fundamental trabajar de forma conjunta «dada la inquietante realidad de que los autores de delitos violentos en México rara vez son llevados ante la justicia».
Los padres Javier Campos y Joaquín Mora fallecieron el 20 de junio en el norte de México. Habían ofrecido protección en su iglesia a Pedro Palma, un guía turístico local que estaba siendo perseguido por un poderoso miembro del cartel de Sinaloa, y cuando este último llegó al templo disparó mortalmente contra los tres.
«El presunto homicida, José Noriel Portillo Gil, no ha sido detenido. Esto es muy alarmante porque el Sr. Portillo es buscado por varios otros asesinatos, incluido el asesinato de un turista estadounidense en 2018», indicaron los legisladores.
