
El campo de Santa María Ahuacatlán, pegado a la Laguna de Valle de Bravo, se ha convertido en la cantina más grande del municipio, donde de manera constante se pueden observar la venta de bebidas embriagantes en exceso, lo que ocasiona que se susciten desmanes, personas drogándose, sexo a plena luz del día, gente orinándose, así como faltas de respeto a las personas que visitan el lugar como turistas y familias vallesanas.
Lo anterior fue denunciado por la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesina A.C (CODUC), así como por los presidentes de las Cooperativas Rincón Soñado, Camilo Valle y Garnica quienes exigen al presidente municipal termine con la corrupción que impera en el citado lugar, ya que por unas cuantas monedas están acabando con el prestigio turístico del municipio de Valle de Bravo, permitiendo excesos que denigran y sobajan las posibilidades de ofrecer a los visitantes un ambiente sano para el paseo y el esparcimiento, lo cual, es lamentable porque se avecina el Festival de las Almas.
Cuauhtémoc Hernández C. De Rincón Soñado, Fernando Rebollo G. De Garnica y Juan Jerónimo F. De Camilo Valle precisaron que dicha situación se ha hecho del conocimiento de las autoridades correspondientes sin que se hayan tomado cartas en el asunto y tal parece que prefieren cerrar los ojos o miras hacia otro lado, lo cual, dificulta el turismo de calidad y pone en peligro a las familias vallesanas, quienes acuden a pasársela bien, pero tantos excesos dañan gravemente el prestigio de Valle de Bravo.
Los denunciantes señalaron que hay dos personas que se creen dueños de ese espacio, de nombre José Luis Soto Vázquez, quién dice que tiene la concesión del lugar y les pide dinero, pese a que no es verdad, pues no hay Concesiones federales ni estatales.
Así como también, una persona de nombre Salvador Reyes Cruz conocido como El Camarón quien construyó en zona federal, un local sin permisos, “ellos han generado grandes conflictos arropados por las autoridades municipales, quienes quitaron la cadena de protección, y han realizado todo tipo de atropellos a los comerciantes de esa zona”.
A través de un documento, los denunciantes le hicieron saber al presidente municipal de Valle de Bravo, Mauricio Osorio Domínguez dicha situación, sin que hasta el momento se haya dado una respuesta positiva a la solicitud de varias cooperativas que están cansadas de observar prácticas ilegales que solo manchan la imagen del municipio.
Explicaron que también el llamado es para cuidar la salud, porque se genera desorden y no se cuidan las medidas sanitarias ante el COVID19, pues son lugares sin gel antibacterial, sin sana distancia y no se exige el uso del cubreboca, por lo que podría ser un foco de contagio, no solo para los visitantes sino para los lugareños.
“Ya se habían tomado medidas para disminuir o controlar la afluencia, pero las autoridades municipales intervinieron para quitarlas y poner en peligro a la ciudadanía, a cambio de unos cuantos pesos; ojalá cuando las cosas se pongan peor, esas cantidades le alcancen al Ayuntamiento para resolver el problema que está provocando”.
Finalmente indicaron “hacemos responsable al presidente, al director de gobernación y a los comerciantes que lideran, José Luis Soto y Salvador Reyes (el camarón) de lo que les pueda suceder, porque tiene un grupo de comerciantes agresivos”.
