
Al asistir a la
entrega del Túnel Emisor Oriente (TEO), que encabezó el Presidente de México,
Andrés Manuel López Obrador, el Gobernador Alfredo Del Mazo Maza indicó que
esta obra permitirá prevenir inundaciones en beneficio de las familias del
Valle de México.
“Una obra que dará un gran beneficio para evitar inundaciones en toda la región
del Valle de México y que ayuda y beneficia a la Ciudad de México, al estado de
Hidalgo y el Estado de México”, apuntó.
Del Mazo Maza calificó a esta obra como un emblema para la nación y una muestra
de la capacidad técnica y calidad de los ingenieros mexicanos, por los
beneficios que traerá a la región del centro del país.
Agregó que el TEO será la columna vertebral de un sistema de desagüe pluvial
que debe seguir desarrollándose a la par del crecimiento demográfico y urbano
de esta región, y destacó que esta obra tuvo una inversión de 33 mil millones
de pesos y es la de mayor capacidad para descarga de aguas de lluvia del país y
el continente.
“Este Túnel, que conecta al sistema de drenaje pluvial del Estado de México,
con la Ciudad de México, a través del Túnel Interceptor de la lumbrera dos del
Río de los Remedios, tendrá un significativo impacto en la calidad de vida de
las familias mexiquenses”, puntualizó.
“Además de disminuir la intensidad y prevenir las inundaciones, ayuda también a
cuidar el patrimonio de las familias. Contribuirá a disminuir la
sobreexplotación de nuestros mantos acuíferos, y a mejorar el tratamiento de
aguas negras y pluviales”, afirmó.
Alfredo Del Mazo señaló que el TEO es una obra que se puede comparar con el
Eurotúnel que une a Reino Unido con Europa continental, con la Presa de las
Tres Gargantas en China, la mayor planta hidroeléctrica del mundo.
“Por dar una comparación, los 150 metros cúbicos por segundo que tiene
capacidad para desalojar este Túnel Emisor Oriente equivale a llenar el Estadio
Azteca en dos horas 30 minutos. De ese tamaño es la capacidad que tiene esta
importante obra de ingeniería, realizada por ingeniería mexicana”, expresó.
El Gobernador mexiquense manifestó que en el Estado de México se conoce la
importancia de realizar obras públicas con orden, planeación y
transparencia, ya que la infraestructura es un igualador de oportunidades y un
motor de desarrollo.
Por ello, dijo, la inversión en infraestructura básica, social o de alto
impacto que se lleva a cabo en el Estado de México, cumple con el objetivo de
reducir la pobreza y acortar las brechas de desigualdad, por el bienestar de
las familias mexiquenses.
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador indicó que esta obra
permitirá evitar inundaciones, y agradeció a los trabajadores, ingenieros,
empresas constructoras, los Gobiernos de Hidalgo, Estado de México y de la
Ciudad de México, así como a la Conagua, por los esfuerzos realizados para
poder llevar a cabo esta obra, que inició su construcción en 2008.
“Celebramos el que se pueda iniciar la operación de este Túnel Emisor Oriente,
repito, que va ayudar mucho para el desagüe”, puntualizó.
Por su parte, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum
Pardo, sostuvo que en el caso de su administración, se realizarán diferentes
obras que permitan que el TEO trabaje con mayor capacidad, en las alcaldías de
Venustiano Carranza, Iztapalapa, Iztacalco.
Asimismo, destacó la coordinación de trabajo con el Gobierno del Estado de
México, ya que cada 15 días se reúnen para trabajar en temas de agua y drenaje
de la Zona Metropolitana del Valle de México.
El Gobernador de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, señaló que el TEO es una de las
obras de infraestructura más importantes del país, la cual permitirá el
desalojo de agua en el Valle de México, además de representar la forma en la
que los gobiernos deben planear e implementar políticas públicas con visión
metropolitana.
En este evento se entregaron reconocimientos a trabajadores que participaron en
la construcción del Túnel Emisor Oriente.
El TEO tiene una longitud de 62 kilómetros, siete metros de diámetro y 25
lumbreras, con una capacidad de desalojo de aguas residuales y de lluvias de
hasta 150 metros cúbicos por segundo. Inicia en la confluencia del Gran Canal
del Desagüe con el Río de los Remedios en la alcaldía Gustavo A. Madero, en el
límite de la Ciudad de México con el Estado de México, y descargará en el
municipio de Atotonilco de Tula, estado de Hidalgo.
Disminuirá el riesgo de inundaciones en la Zona Metropolitana del Valle de
México, en beneficio de 21 millones de habitantes.
