
La tormenta tropical Rachel dejó un saldo de ocho personas fallecidas, dos desaparecidas y alrededor de mil 500 viviendas afectadas en el municipio de Ensenada, Baja California, tras las lluvias e inundaciones registradas durante su paso por la región.
Ante la magnitud de los daños, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Gobierno de México brindará apoyo a las familias damnificadas y trabajará en coordinación con las autoridades estatales para atender la emergencia y evaluar las afectaciones.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria informó que el gobierno de Baja California, encabezado por Marina del Pilar Ávila Olmeda, realizó un censo para identificar a las personas afectadas y determinar las necesidades más urgentes en las comunidades perjudicadas.
Como parte de las acciones de atención, anunció que la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, acudirá a Ensenada durante el fin de semana para recorrer las zonas afectadas junto con la gobernadora y conocer las condiciones en las que se encuentran las familias que sufrieron daños en sus hogares.
Sheinbaum aseguró que la Federación mantendrá la coordinación con el gobierno estatal para atender las consecuencias del fenómeno meteorológico y garantizar que la ayuda llegue a la población que lo necesita.
Los reportes de las autoridades contabilizaron 492 inundaciones, 240 reportes de daños materiales y 271 incidencias relacionadas con el suministro de energía eléctrica en distintos puntos de la entidad.
Asimismo, se registraron 123 incidentes relacionados con vehículos y labores de rescate durante las precipitaciones. Mientras tanto, los cuerpos de emergencia mantienen la búsqueda de dos personas cuyo paradero se desconoce.
Rachel tocó tierra en Baja California el 11 de octubre, luego de alcanzar la categoría 3 como huracán durante su trayectoria por el océano Pacífico. Posteriormente, el sistema avanzó hacia territorio estadounidense convertido en ciclón postropical, donde también ocasionó afectaciones.
El fenómeno se había formado el 27 de septiembre frente a las costas de Guerrero y experimentó cambios en su intensidad y trayectoria antes de alcanzar la península de Baja California.
Las autoridades federales y estatales continuarán con el levantamiento de información sobre los daños y la atención a las familias damnificadas, mientras prosiguen las labores de búsqueda de las personas desaparecidas.
