
En el marco del inicio del mes patrio y después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundiera un mapa en el que México aparece cubierto con los colores de la bandera estadounidense, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México es un país libre, independiente y soberano, y aseguró que no será colonia ni protectorado de ninguna nación extranjera.
A través de un mensaje difundido este lunes, la mandataria señaló: “En el mes de la patria reafirmamos que México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero. Orgullosamente somos un país libre, independiente y soberano”.
La declaración ocurrió horas después de que Trump compartiera en redes sociales una imagen en la que una parte importante del mapa de América del Norte aparece cubierta por la bandera de Estados Unidos. En la representación también aparecen México y Canadá, además de Groenlandia y otros territorios, bajo la denominación de Estados Unidos.
El mensaje de Sheinbaum se produjo en un contexto de tensiones por las declaraciones y acciones del presidente estadounidense relacionadas con la expansión territorial de su país. Trump ha planteado públicamente que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos y ha expresado su intención de que Washington obtenga el control de Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.
La incorporación gráfica de México en el mapa difundido por Trump no constituye por sí misma un anuncio formal de anexión del territorio mexicano ni modifica las fronteras internacionales. Sin embargo, la publicación generó una nueva respuesta del gobierno mexicano en defensa de la soberanía nacional.
Sheinbaum ha utilizado anteriormente los términos “colonia” y “protectorado” para establecer la posición de su administración frente a Estados Unidos y otros gobiernos extranjeros. En febrero de 2025, durante la conmemoración del aniversario de la Constitución de 1917, sostuvo que México no permitiría que se violara su soberanía y planteó que la relación con otras naciones debía basarse en la cooperación y no en la subordinación.
La presidenta también ha señalado que la relación entre México y Estados Unidos debe mantenerse bajo principios de respeto mutuo. Esta postura ha cobrado relevancia durante su administración debido a las negociaciones comerciales, migratorias y de seguridad entre ambos países.
