
La regulación del uso de celulares en las escuelas puede ser un paso importante para reducir distracciones y cuidar la salud mental de los estudiantes, pero para la diputada mexiquense Ruth Salinas Reyes el tema no debería quedarse solamente en los teléfonos.
La legisladora de Movimiento Ciudadano consideró que la discusión tiene que ir más allá y poner sobre la mesa el uso de la inteligencia artificial (IA), una herramienta que cada vez utilizan más niñas, niños y adolescentes para hacer tareas y trabajos escolares.
Salinas Reyes señaló que no se trata de satanizar la tecnología ni de quitarles el celular a los estudiantes porque sí, sino de establecer reglas claras sobre cuándo, cómo y para qué pueden utilizarlo dentro de las escuelas.
La diputada planteó que los teléfonos pueden seguir utilizándose cuando tengan una finalidad educativa o cuando los maestros los requieran para alguna actividad. También consideró necesario contemplar situaciones de emergencia en las que los alumnos necesiten comunicarse con sus familias.
La regulación, dijo, debe aplicarse de manera pareja y también considerar al personal docente. Explicó que no sería congruente pedir a los estudiantes que dejen de utilizar sus celulares mientras los profesores los usan durante las actividades escolares.
Por ello, insistió en que la clave está en regular y no necesariamente prohibir, con reglas que permitan aprovechar la tecnología cuando realmente sea útil para el aprendizaje.
Salinas Reyes hizo énfasis en que la escuela no puede cargar sola con la formación de los menores. Consideró que madres y padres de familia también tienen que asumir su responsabilidad y poner límites al uso de dispositivos en casa.
Explicó que de poco serviría restringir los celulares durante la jornada escolar si fuera del plantel los menores pasan varias horas frente a la pantalla sin ningún tipo de límite.
Por ello, propuso construir acuerdos entre autoridades educativas, maestros y familias para definir reglas que puedan aplicarse tanto dentro como fuera de las aulas y que ayuden a generar hábitos más saludables en el uso de la tecnología.
La diputada advirtió que mientras se discute qué hacer con los celulares, existe otro asunto que ya está tocando las puertas de las escuelas: la inteligencia artificial.
Señaló que algunos estudiantes recurren a estas herramientas para obtener respuestas o elaborar tareas completas, dejando de lado procesos básicos como leer, investigar, analizar y aprender por cuenta propia.
Esto, dijo, también representa un reto para los docentes, quienes cada vez tienen más dificultades para saber si un trabajo fue realizado directamente por el alumno o generado con ayuda de una plataforma de inteligencia artificial.
Para Ruth Salinas, ambas tecnologías deben abordarse desde una perspectiva educativa y responsable. La intención, sostuvo, no debe ser alejarlas de las aulas, sino enseñar a los estudiantes a utilizarlas de manera adecuada.
Finalmente, reconoció que algunas familias han manifestado preocupación por no poder comunicarse con sus hijos durante el horario escolar si estos no tienen acceso al celular.
