
En el marco de la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, a celebrarse este 1 de septiembre de 2026, el Papa León XIV emitió un contundente mensaje en el que vincula directamente los conflictos armados con la severa degradación ambiental que sufre el planeta. Bajo la inspiración del pasaje bíblico de Isaías, «Con sus espadas forjarán arados», el Pontífice hace un llamado urgente a la conversión interior y a la paz global.
El documento papal advierte que la humanidad es testigo de múltiples crisis y de un gran sufrimiento humano, acompañados por la acelerada alteración del equilibrio armónico de la creación. Para el Papa León XIV, estos fenómenos no son aislados, sino que representan «una única apelación por la sanación y la paz que brota de un mundo herido».
El costo ecológico y social de la guerra
El mensaje subraya que las consecuencias de la guerra van mucho más allá de los campos de batalla. Además de cobrar vidas, desintegrar familias y forzar a millones a abandonar sus hogares, los conflictos armados generan una destrucción social y ecológica que perdura por generaciones.
El Santo Padre explica que la interacción entre la violencia y la degradación ambiental crea «círculos viciosos que destruyen ecosistemas, contaminan recursos esenciales, como el aire y el agua, y merman la seguridad de los alimentos». Esto, a su vez, profundiza la pobreza y la desigualdad, sentando las bases para que surjan nuevos conflictos sociales en el futuro.
La crisis del corazón humano
El Papa León XIV señala que las verdaderas causas de la explotación de la creación y de las guerras radican en una crisis ética y cultural, alimentada por el deseo de dominación y la búsqueda del beneficio inmediato. Citando al Papa Benedicto XVI, recuerda que «los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores».
