
La informalidad laboral en México alcanzó el 54.8 por ciento de la población ocupada durante el primer trimestre de 2026, un nivel que dificulta cumplir la meta del Gobierno federal de reducir este indicador al 48.9 por ciento en 2030, advirtió el observatorio México, ¿cómo vamos?. EconomíaMéxico
De acuerdo con el reporte “Informalidad laboral en México, ¿cómo vamos? 2026”, elaborado con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de informalidad apenas disminuyó 4.5 puntos porcentuales en los últimos 21 años, al pasar de 59.3 por ciento a principios de 2005 a 54.8 por ciento en el primer trimestre de este año.
Aunque el porcentaje mostró una ligera reducción en ese periodo, el número de trabajadores informales aumentó de 24 millones a 32.6 millones, principalmente por el crecimiento de la población.
Además, el estudio señala que la transición hacia el empleo formal se ha frenado, ya que la tasa pasó de 54.3 por ciento en el primer trimestre de 2024 a 54.8 por ciento en el mismo periodo de 2026.
El coordinador de datos de México, ¿cómo vamos? y autor del informe, Axel González, señaló que, para mantenerse en la ruta hacia la meta de 2030, la tasa de informalidad debería ubicarse este año alrededor del 52.5 por ciento, más de dos puntos porcentuales por debajo del nivel actual. EconomíaMéxico
“Hay avances importantes, pero consideramos que son insuficientes”, afirmó.
El informe también revela que la reducción de la informalidad no ha sido uniforme entre las actividades económicas.
Los mayores niveles se concentran en agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza con 84.6 por ciento, seguida de otros servicios con 83 por ciento, construcción con 81.5 por ciento y hospedaje y preparación de alimentos y bebidas con 71.2 por ciento.
En contraste, los sectores con mayor proporción de empleo formal son los servicios corporativos, con 98.6 por ciento, información en medios masivos, con 88.4 por ciento, electricidad, agua y gas, con 87.4 por ciento, servicios financieros y de seguros, con 86.3 por ciento, y servicios educativos, con 83.5 por ciento.
