
Baréin, Kuwait y Catar afirmaron este viernes 17 de julio de 2026 haber sido objeto de ataques iraníes, uno de los cuales alcanzó una central eléctrica en Kuwait, tras los bombardeos estadounidenses contra Irán por sexta noche consecutiva.
El ejército kuwaití informó durante la noche de «ataques con drones y misiles» atribuidos a Irán, así como de heridos entre sus miembros.
El jefe del Estado Mayor, Jaled Daraj Saad Al Sharian, «visitó a varios heridos entre los miembros de las fuerzas terrestres kuwaitíes, que resultaron heridos tras el ataque de varias instalaciones y campamentos del ejército kuwaití por drones», indicó la institución militar en un mensaje publicado en X.
Por su parte, el Ministerio de Electricidad de Kuwait anunció también que una planta de generación eléctrica y desalinización de agua había sido alcanzada.
Consecuencias inmediatas del conflicto
Horas antes, el ejército iraní había afirmado haber atacado en Kuwait, mediante drones de tipo Arash, instalaciones «de despliegue de las fuerzas estadounidenses y de apoyo logístico al ejército» de Estados Unidos, en represalia por los bombardeos estadounidenses contra la República Islámica.
Ataque hiere menor catarí
En Baréin, Irán aseguró haber atacado con drones, helicópteros y aviones de reconocimiento del ejército estadounidense estacionados en la base de Sakhir, en respuesta a los ataques de Estados Unidos contra «infraestructuras urbanas» iraníes, según un comunicado difundido por la televisión estatal.
Buques de guerra de la Armada de EE.UU. desplegados en Medio Oriente, tras anunciar que reimpusieron este martes el bloqueo naval a Irán en el estrecho de Ormuz.
La guerra entre Irán y EE.UU. se recrudece con bombardeos y cierre del estrecho de Ormuz
Catar, que actúa como mediador en las conversaciones con Estados Unidos junto con Pakistán y alberga la mayor base militar estadounidense de Oriente Medio, también fue blanco de un ataque iraní. Los Guardianes de la Revolución afirmaron en un comunicado haber atacado «la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Catar, para castigar al agresor y al ejército estadounidense
