
¡Vamos a la playa… pero sin bacterias! Si ya andas buscando dónde escaparte estas vacaciones de verano, hay algo que conviene revisar antes de reservar el hotel o sacar el traje de baño. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) dio a conocer cuáles son las playas de México donde no es recomendable “hacer bucitos”.
La buena noticia es que la mayoría de las playas del país sí son seguras para echarse un chapuzón. Pero cinco playas reprobaron el monitoreo sanitario previo al verano 2026, por lo que las autoridades piden evitar actividades recreativas que impliquen contacto directo con el agua.
En Chilango te contamos cuáles son estas playas sucias y por qué fueron clasificadas como no aptas para uso recreativo.
¿Cómo hace la Cofepris el monitoreo?
Cada año, antes de los periodos vacacionales, la Cofepris, en coordinación con las autoridades estatales de Salud y la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, analiza la calidad del agua de mar en los principales destinos turísticos del país.
Para el programa Playas Limpias Verano 2026, las muestras se tomaron del 15 de junio al 1 de julio.
En total se recolectaron y analizaron 2,279 muestras de agua en 289 playas ubicadas en 76 destinos turísticos de 17 estados costeros.
El objetivo es determinar si el agua representa o no un riesgo para la salud de las personas que nadan o realizan actividades recreativas.
La buena noticia es que 284 playas fueron consideradas aptas para uso recreativo.
FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO
Estas son las playas más sucias de México
De acuerdo con la Cofepris, cinco playas superaron los niveles permitidos de bacterias, por lo que fueron clasificadas como no aptas para uso recreativo.
Estas son:
Playa Tijuana, en Tijuana, Baja California
Playa del Cuale, en Puerto Vallarta, Jalisco
Playa Principal, en Puerto Escondido, Oaxaca
Playa Tumbao, en Veracruz
Playa José Martí, en Veracruz
Si tienes pensado visitar alguno de estos destinos, la recomendación es evitar nadar o realizar actividades que impliquen contacto directo con el agua hasta que las autoridades informen que las condiciones sanitarias mejoraron.
