
En el marco del Programa “Abril, mes de la lectura” y la primera edición de la Feria Universitaria del Libro, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) presentó la conferencia magistral “Células que sueñan: ciencia y poesía. Una mirada a cómo la poesía y la ciencia sueñan parecido”, impartida por la poeta Maricela Guerrero, quien propuso un diálogo entre el pensamiento científico y la creación poética como formas complementarias de conocimiento.
Acompañada por la secretaria de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, la escritora explicó que esta propuesta surge de la necesidad de vincular la poesía con los avances científicos y las problemáticas contemporáneas, en particular aquellas relacionadas con el medio ambiente.
Guerrero destacó que tanto la ciencia como la poesía comparten procesos fundamentales como la observación, la experimentación y la búsqueda de sentido; sin embargo, señaló que se proyectan en direcciones distintas: mientras la ciencia explora el exterior mediante instrumentos, la poesía se adentra en la experiencia interior a través de la sensibilidad.
Durante la lectura de fragmentos de su obra, subrayó que el arte y la literatura no solo permiten comprender el entorno, sino también generar sensibilidad y esperanza frente a un contexto global complejo. En ese sentido, enfatizó la importancia de fortalecer una visión que reconozca la vida como una fuerza de creación y continuidad.
Asimismo, reflexionó sobre su libro El sueño de toda célula, que ha tenido presencia en ámbitos académicos y científicos al ser utilizado como recurso didáctico en niveles educativos básicos para abordar la biología desde una perspectiva creativa.
En cuanto al impacto social de estos enfoques, la autora hizo un llamado a las universidades a impulsar modelos educativos integrales que fomenten el diálogo entre saberes y la construcción de comunidad. Subrayó la necesidad de superar la fragmentación del conocimiento y promover espacios donde converjan la ciencia, el arte y la reflexión social.
Finalmente, destacó el papel de la poesía como una herramienta para relativizar la experiencia humana, fomentar la empatía y encontrar equilibrio en contextos de incertidumbre. Señaló que tanto la ciencia como la poesía permiten cuestionar certezas, abrir nuevas preguntas y resistir posturas autoritarias.
Maricela Guerrero invitó a las y los asistentes a reflexionar sobre su propia experiencia a partir de tres ejes: las imágenes que han marcado su vida, el potencial de sus capacidades —simbolizado en “37 billones de células”— y la importancia de aprender a mirar el mundo sin prejuicios.
