
Con la llegada del periodo conocido como maratón Guadalupe-Reyes, miles de fieles acudieron a diferentes templos, para agradecer el cumplimiento de sus juramentos, principalmente relacionados con la abstinencia en el consumo de bebidas alcohólicas.
De acuerdo con testimonios, los creyentes acuden de manera voluntaria a la iglesia para dar gracias por haber cumplido su promesa durante varios meses, que en muchos casos abarca casi todo el año.
Una vez concluido el juramento, algunos solicitan permiso simbólico para participar de manera moderada en las celebraciones propias de la temporada decembrina.
La mayoría de los asistentes, principalmente hombres, realizan una oración frente a la imagen de su santo de devoción y posteriormente colocan su estampa-juramento en un muro destinado para este fin, como muestra de agradecimiento y cumplimiento.
Durante un recorrido por la capilla donde se realizan los juramentos, se constató una afluencia constante de feligreses, quienes permanecen algunos minutos en oración antes de retirarse.
Muchos de ellos manifiestan su intención de regresar en enero para renovar su compromiso de abstinencia.Un presbítero del templo informó que, aunque el juramento comúnmente se realiza por un año, también existen promesas por periodos más cortos, generalmente enfocadas en dejar el consumo de alcohol o tabaco.
Indicó que la mayor concentración de fieles se registra a principios de año, cuando las personas acuden, en ocasiones acompañadas de sus familias, para iniciar un nuevo juramento.
Cabe mencionar que si bien este tipo de promesas se realiza en distintos templos católicos, incluida la Catedral de Toluca, la iglesia de la Virgen del Carmen se ha consolidado como el principal punto de referencia para quienes buscan formalizar y agradecer el cumplimiento de este tipo de compromisos.
