
«Ya encontré a mi hermano, pero no como queríamos», dice un hombre entre lágrimas, mientras habla por teléfono con un familiar, mientras espera el arribo de los peritos de la Fiscalía mexiquense para levantar el cadáver.
Juan Alberto, de 50 años de edad, era taxista y fue reportado como desaparecido el miércoles en Santa Cruz Cuauhtenco en el municipio de Zinacantepec, 24 horas más tarde apareció muerto, tenía huellas de extrema violencia.
El cuerpo estaba junto a un vehículo al que le prendieron fuego, él quedó semicalcinado y era devorado por la fauna del lugar, sin que existan reportes de detenidos por el crimen de acuerdo con los reportes de la policía.
El hombre salió a dejar un viaje, luego nadie supo de su paradero, hoy un vecino encontró a la víctima a un costado de un terreno de milpas, el hallazgo se realizó a corta distancia de su extravío, indicó una fuente.
Al paraje El Capulín llegaron conocidos y compañeros de trabajo tras enterarse de la noticia que corrió como pólvora entre el gremio del transporte público de la base en la que laboraba la persona del sexo masculino.
El área de homicidios de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México tomó conocimiento e inició una carpeta de investigación para dar con los responsables y conocer el móvil del asesinato en los próximos días.
